Hoy, os invito a una plaza muy conocida en Segovia. Emblemática, ya que en ella se encuentran varios puntos de interés turístico y cultural. Allí está la iglesia de San Martín, de origen mozárabe con estilo románico (otro día os hablaré de ella); el Torreón de Lozoya, un torreón defensivo del siglo XIV que en la actualidad se utiliza como sala de exposiciones; la estatua de Juan Bravo, escultura de Aniceto Marinas en homenaje al comunero. Y custodiando la estatua, dos
Sirenas.
Fabriano 300g 13x13cm
Fabriano 300g 17x13cm
Os preguntareis ¿qué tienen de sirenas? ¿no son esfinges?. Cierto, son esfinges, tal y como se representaban en la antigua Grecia, cabeza y pecho de mujer, cuerpo y extremidades de león, aunque éstas no tengan alas.
Todo tiene su explicación. Allá por el 1850, el Ayuntamiento encargó, entre otras esculturas, dos sirenas al escultor Francisco Bellver. Este, después de dos años entrgó las piezas que se colocaron donde están actualmente. Las obras se consideraron
Sirenas y así se las llama y a ellas debe la plaza su nombre popular, aunque su verdadero nombre sea Plaza de Medina del Campo.